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2026: el año en que el ROI de la IA se vuelve real


22 de enero | Por Juan Merodio

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Durante los últimos años hemos vivido una auténtica fiebre por la inteligencia artificial. Inversiones millonarias, titulares espectaculares y una presión creciente por “subirse al tren” antes de quedarse atrás. Sin embargo, cuando bajamos al terreno del negocio, la realidad ha sido mucho más dura: la mayoría de las iniciativas de IA no han generado retorno económico tangible.

Y esto no es una opinión, son datos.

Diversos estudios recientes apuntan a una realidad incómoda: hasta el 95% de los proyectos empresariales de IA generativa no han demostrado un ROI financiero medible en los primeros seis meses. Una cifra demoledora que explica por qué, en 2026, el discurso ha cambiado radicalmente.

Hoy ya no se habla de experimentar, probar o innovar “porque sí”.
Hoy se habla de resultados, rentabilidad y retorno.

roi ia

 

La pregunta que CEOs, consejos de administración e inversores repiten una y otra vez es clara:

¿Cómo va a ayudar la IA a que esta empresa gane más dinero, sea más eficiente o más competitiva?

Y quien no tenga una respuesta clara, simplemente dejará de recibir presupuesto.

El fin de la tolerancia al “hype” y el inicio de la exigencia de resultados

Según informes recientes de preparación tecnológica y liderazgo ejecutivo, más del 60% de los directivos reconoce sentir hoy más presión que nunca para justificar el ROI de sus inversiones en IA. Y más de la mitad de los inversores espera ver retornos positivos en un plazo inferior a seis meses.

Esto marca un antes y un después.

Durante 2023 y 2024, muchas empresas justificaron proyectos de IA bajo conceptos difusos como:

  • “Aprendizaje”
  • “Innovación”
  • “Exploración tecnológica”
  • “Mejorar la experiencia”

En 2026, eso ya no es suficiente.

Ahora, la IA debe demostrar impacto directo en:

  • Reducción de costes
  • Mejora de márgenes
  • Incremento de ingresos
  • Productividad real
  • Retención y satisfacción del cliente

La IA ha pasado de ser un experimento tecnológico a convertirse en una decisión de P&L.

 

La clave del éxito: empezar por el valor y no por la tecnología

Una de las grandes lecciones que nos deja esta evolución es clara:
las empresas que están obteniendo ROI con la IA no empiezan por la herramienta, empiezan por el negocio.

Un ejemplo muy ilustrativo lo encontramos en New York Life Group Benefit Solutions. Su CIO explica que desde el primer día abordaron la IA como cualquier otra inversión estratégica: evaluando su impacto directo en la cuenta de resultados.

No se preguntaron:

  • “¿Qué podemos hacer con IA?”

Se preguntaron:

  • “¿Dónde podemos generar más valor medible con IA?”

Esto les llevó a:

  1. Priorizar solo iniciativas con impacto claro en resultados
  2. Implementar IA en áreas con datos y sistemas preparados
  3. Reutilizar soluciones para escalar más rápido
  4. Reinvertir los ahorros generados en nuevos proyectos

Resultado: ROI desde fases tempranas y una hoja de ruta sostenible.

Lección clave: si no puedes explicar el impacto financiero de un proyecto de IA en una frase, no estás listo para implementarlo.

 

Ejemplo 1: Amazon y la IA como motor de eficiencia operativa

Amazon es un caso paradigmático de cómo la IA genera ROI real cuando se aplica con foco claro.

La compañía utiliza IA para:

  • Optimizar inventarios
  • Predecir demanda
  • Automatizar centros logísticos
  • Mejorar rutas de entrega

Estas aplicaciones no buscan “innovar”, buscan ahorrar millones en costes operativos y mejorar márgenes.
Cada algoritmo tiene una métrica clara asociada: reducción de tiempos, disminución de errores o incremento de eficiencia.

Eso es IA con mentalidad de negocio.

 

Por qué el ROI de la IA fue tan esquivo en los primeros años

Si miramos atrás, hay tres grandes razones por las que muchas iniciativas de IA fracasaron:

  1. Proyectos sin problema de negocio real

Muchas empresas implementaron IA sin un caso de uso claro. Eran “pruebas de concepto” que nunca llegaron a producción ni impactaron en resultados.

  1. Datos y tecnología no preparados

La IA no hace magia. Si los datos son malos, incompletos o están fragmentados, el resultado será mediocre. Muchas compañías subestimaron el coste de modernizar su infraestructura.

  1. Métricas mal definidas

Incluso cuando había mejoras, estas eran difíciles de medir o no movían la aguja del negocio.

Esto ya lo vivimos con la llegada del móvil o de internet. Al principio nadie sabía qué métricas importaban. Con la IA está ocurriendo exactamente lo mismo… pero ahora estamos madurando.

 

La tercera ola de la IA: transformación real del negocio

Hoy estamos entrando en lo que muchos llaman la tercera ola de la IA.

  • La primera fue la experimentación
  • La segunda, la automatización puntual
  • La tercera es la transformación profunda de cómo trabajamos

Las empresas que están obteniendo ROI real son las que:

  • Rediseñan procesos completos
  • Cambian la forma de trabajar de las personas
  • Integran IA en el core del negocio
  • Aceptan que la transformación es obligatoria

La IA no es un “añadido”. Es un nuevo sistema operativo para la empresa.

 

Ejemplo 2: Palo Alto Networks y la automatización radical del IT

Palo Alto Networks es un ejemplo claro de este enfoque.

Su estrategia con IA se basa en tres pilares:

  • Velocidad
  • Eficiencia
  • Experiencia

Aplicando IA a las operaciones de IT, lograron:

  • Automatizar hasta el 90% de los procesos
  • Reducir a la mitad los costes operativos
  • Pasar de un 12% de automatización a un 75% en menos de dos años

Esto no es innovación cosmética. Es impacto directo en el negocio.

 

Métricas claras: el lenguaje que entienden los directivos

Uno de los grandes cambios en 2026 es que la IA empieza a hablar el lenguaje del comité de dirección.

Las preguntas clave ya no son técnicas, son estratégicas:

  • ¿Cuánto cuesta?
  • ¿Cuánto ahorra?
  • ¿Cuánto genera?
  • ¿En cuánto tiempo se recupera la inversión?

Empresas como Jamf han pasado de “probar” IA a exigir:

  • Objetivos claros
  • Métricas definidas
  • Responsables asignados
  • Decisiones basadas en datos

Si un proyecto no tiene una hipótesis de valor clara, simplemente no se aprueba.

 

Ejemplo 3: Microsoft y la IA como acelerador de productividad

Microsoft ha integrado IA generativa en herramientas como Copilot con un objetivo muy concreto: aumentar la productividad de millones de profesionales.

Menos tiempo en tareas repetitivas.
Más foco en tareas de alto valor.
Mejor toma de decisiones.

El ROI no se mide solo en ingresos directos, sino en:

  • Horas ahorradas
  • Mejora en eficiencia
  • Reducción de fricción interna

Eso, a gran escala, es dinero.

 

Resolver la deuda tecnológica para liberar el ROI de la IA

Uno de los grandes frenos sigue siendo la deuda tecnológica, de procesos y de datos.

Solo una minoría de empresas considera que su infraestructura está realmente preparada para la IA. Y sin esa base, escalar es imposible.

La solución no es frenar la IA, sino usarla de forma inteligente para:

  • Modernizar sistemas
  • Automatizar IT
  • Mejorar la calidad del dato

Esto crea un círculo virtuoso:

  1. La IA genera eficiencias
  2. Las eficiencias generan ahorros
  3. Los ahorros financian nueva IA
  4. La empresa se transforma de forma incremental

Así, el CIO deja de pedir presupuesto y pasa a generar financiación.

 

Conclusión: 2026 no es el año de la IA, es el año del ROI

La IA ya no necesita defensores, necesita resultados.

2026 marca el momento en el que:

  • El hype queda atrás
  • La improvisación se penaliza
  • El ROI se convierte en la métrica principal

Las empresas que entiendan esto y actúen con mentalidad estratégica no solo sobrevivirán, liderarán.

Las que sigan experimentando sin foco, simplemente se quedarán sin presupuesto.

 

FAQs – Preguntas frecuentes sobre IA y ROI en 2026

  1. ¿Es realista esperar ROI de la IA en menos de 6 meses?
    Sí, pero solo en casos muy concretos, como automatización de procesos, atención al cliente o IT. Transformaciones más profundas requieren más tiempo.
  2. ¿Cuál es el mayor error al implementar IA en empresas?
    Empezar por la tecnología y no por el problema de negocio que se quiere resolver.
  3. ¿La IA solo genera ROI reduciendo costes?
    No. También puede aumentar ingresos, mejorar la experiencia de cliente y acelerar la innovación, pero siempre con métricas claras.
  4. ¿Qué áreas suelen generar ROI más rápido con IA?
    Operaciones, atención al cliente, marketing, ventas e IT suelen ofrecer retornos más inmediatos.
  5. ¿Qué debe hacer una empresa que aún no está preparada?
    Empezar por modernizar datos, procesos y sistemas, y usar la IA como palanca para financiar esa transformación.

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Juan Merodio


Juan Merodio es conferenciante internacional y emprendedor en innovación, IA y negocio. Con más de 20 años creando y liderando empresas, ha impartido más de 1.000 conferencias en España, Estados Unidos, Japón y Latinoamérica. Fundador de TEKDI y autor de 16 libros. Pero si algo lo define no es su currículum, sino su capacidad para ver lo que viene… y construirlo antes que nadie.

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