Cómo he creado mi cerebro digital con IA
12 de febrero 2026
25 de febrero | Por Juan Merodio
Uno de los mayores retos en las organizaciones de hoy no es la falta de talento, ni siquiera la tecnología. Es la forma en que las estructuras internas están organizadas, muchas veces rígidas, jerárquicas y poco adaptadas a las necesidades reales del mercado y las personas.
Pero, ¿qué pasaría si nos inspiramos en un modelo probado, escalable y que ya ha transformado todo un sector tradicional como el de la salud?
Te presento Buurtzorg (que en holandés significa “cuidado del vecindario”), una organización nacida en Países Bajos en 2006, de la mano del enfermero Jos de Blok, que decidió romper con la burocracia y volver al centro: las personas.
Y lo hizo con un enfoque revolucionario que está siendo replicado en empresas, startups y organizaciones de todo el mundo. Vamos a verlo con detalle… y cómo puedes aplicarlo tú, incluso si lideras un equipo de marketing o formación online.
La clave está en cómo se organizan los equipos. Nada de jerarquías interminables ni decisiones que tardan semanas en aprobarse. Lo que propone Buurtzorg es simple (y poderoso):
Cada equipo está formado por entre 6 y 12 profesionales que toman sus propias decisiones: desde la planificación del trabajo hasta la contratación de nuevos miembros.
No hay jefes intermedios, ni capas de supervisión. Solo personas alineadas con un propósito común y con total autonomía para cumplirlo.
En lugar de hacer visitas rápidas y superficiales, las enfermeras pasan el tiempo necesario con cada paciente, buscando su independencia y bienestar, no su dependencia al sistema.
Esto genera relaciones humanas, confianza… y mejores resultados de salud.
Buurtzorg desarrolló un software interno muy intuitivo que simplifica la gestión y reduce el papeleo al mínimo.
Tecnología al servicio de las personas, no al revés.
En definitiva: más impacto con menos recursos.
Ahora imagina que aplicamos esta misma filosofía a un equipo de marketing en una institución educativa, escuela online o universidad. La transformación puede ser brutal.
1. Células autogestionadas por objetivos concretos
En lugar de tener un equipo fragmentado con roles aislados (contenidos, redes, CRM, diseño…), puedes crear microequipos multidisciplinares con foco en objetivos claros.
Ejemplos reales:
Cada célula se encarga de sus campañas, procesos y métricas. Sin esperar aprobaciones eternas. Con autonomía para testear, fallar y escalar.
2. Marketing desde la empatía real
Así como en Buurtzorg el foco está en la independencia del paciente, aquí el centro debe ser el alumno.
No hablamos de segmentaciones de PowerPoint, sino de comprender profundamente al estudiante: qué le preocupa, qué busca, por qué abandona, qué le motiva a inscribirse.
Esto permite:
3. Burocracia cero, experimentación total
¿Cuántas buenas ideas se pierden en tu equipo por la burocracia?
Con un modelo como este, no necesitas pasar por 4 reuniones para lanzar un test A/B o una automatización. El equipo detecta una oportunidad, lanza el experimento y mide el impacto.
Esto favorece:
4. Herramientas al servicio del equipo
El software de Buurtzorg es un ejemplo claro de que no se trata de tener muchas herramientas, sino de tener las adecuadas.
En un entorno de marketing educativo esto puede traducirse en:
Ejemplos de empresas que ya aplican modelos similares:
Hablar de organizaciones autogestionadas suele provocar una mezcla de fascinación y escepticismo. ¿Sin jefes? ¿Sin jerarquías? ¿Y no explota todo en llamas?
Spoiler: no. Y aquí te contamos por qué, respondiendo a las 10 preguntas más comunes que surgen cuando alguien escucha el modelo de Buurtzorg, la organización holandesa de atención sanitaria que ha revolucionado el juego.
No es una comuna hippie. Es una estructura basada en la confianza y la responsabilidad.
En lugar de jefes dando órdenes, hay profesionales que conocen mejor que nadie su trabajo.
La fórmula es simple:
Esto no es descontrol. Es alineación sin microgestión.
Con un marco claro:
Trabajadores felices → Clientes felices → Finanzas felices.
Así como en el deporte hay reglas, objetivos y marcadores, pero nadie le dice a cada jugador cómo pasar el balón.
Libertad no significa anarquía, significa tener claridad y dirección sin ahogar la iniciativa.
Spoiler: no hace falta un jefe con mazo de juez.
En Buurtzorg, los conflictos se abordan como adultos: con conversaciones abiertas.
Si la cosa se complica, un coach puede facilitar el diálogo, no decidir por ellos.
Nada de política de pasillo. Nada de «voy a RRHH». Solo personas resolviendo como personas.
En lugar de reuniones secretas en salas de cristal, las grandes decisiones se debaten en la plataforma interna, donde todos pueden opinar.
Los equipos implementan, y punto.
Nada de «alineamientos estratégicos» con PowerPoint. Solo acción con propósito.
Usan métricas, sí. Pero de las que realmente importan:
No les interesa el número de reuniones hechas, sino el impacto real generado.
Sí se puede escalar, pero no añadiendo capas de burocracia.
Buurtzorg lo hace replicando células independientes:
Cada equipo es autónomo. Aprende, comparte y crece.
No hay centralización, hay colaboración descentralizada.
Crecen profundizando en su maestría, no subiendo en una escalera imaginaria.
Aquí no hay títulos rimbombantes tipo «Coordinador Ejecutivo Senior del Área X».
Crecimiento significa ser mejor en lo que haces, no en lo que aparentas.
¿Buscas validación en un cargo? Esto no es para ti.
No. Se siguen convenios colectivos con sueldos estandarizados.
No hay bonus secretos, ni negociaciones en pasillos.
¿El resultado?
Si buscas una prima gigante, Wall Street está a la vuelta de la esquina.
Al principio, se asustaron. ¿Cómo puede funcionar una empresa sin mandos intermedios?
Después, los números hablaron:
Ahora, Buurtzorg lidera. Y los burócratas… siguen buscando excusas.
Sí, y ya lo hace. Con ajustes, claro, pero han ayudado a implantar este modelo en Japón, Reino Unido, Taiwán y EE.UU.
No se trata de copiar y pegar, sino de adaptar los principios a cada cultura.
El ADN es el mismo: personas responsables, equipos autónomos, propósito claro.
Preguntas frecuentes (FAQs)
Este tipo de modelos no son solo una moda. Son una respuesta concreta a las necesidades reales de las organizaciones de hoy. Más que nunca, necesitamos estructuras que nos permitan ser más ágiles, humanos y eficaces.
Como siempre digo: la transformación no empieza con la tecnología. Empieza con las personas.
¿Te animas a probarlo?
Juan Merodio
Juan Merodio es conferenciante internacional y emprendedor en innovación, IA y negocio. Con más de 20 años creando y liderando empresas, ha impartido más de 1.000 conferencias en España, Estados Unidos, Japón y Latinoamérica. Fundador de TEKDI y autor de 16 libros. Pero si algo lo define no es su currículum, sino su capacidad para ver lo que viene… y construirlo antes que nadie.
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