Herramientas de marketing para el negocio
13 de febrero 2025
3 de febrero | Por Juan Merodio
Vivimos uno de los momentos más transformadores de la historia reciente. La inteligencia artificial ha dejado de ser una herramienta puntual para convertirse en la columna vertebral de la nueva economía. Y, como ocurre en toda revolución, no estamos ante un cambio de tecnología, sino ante un cambio de mentalidad.
Un mindshift.
Uno de los pensadores que mejor ha sabido capturar este fenómeno es Brian Solis, Head of Global Innovation en ServiceNow, autor bestseller y una de las voces más respetadas en transformación digital. Su mensaje es claro: el mayor reto de la IA no es técnico, es filosófico. El progreso dependerá menos de la tecnología que adoptemos y más de la mentalidad con la que la utilicemos.
En este artículo voy a reinterpretar las ideas de Solis desde una óptica práctica y accionable para emprendedores y empresas. Verás por qué la IA exige repensar cómo lideramos, cómo diseñamos el trabajo y, en definitiva, cómo construimos el futuro.
Durante décadas, las empresas han vivido bajo un mismo paradigma: estandarizar, optimizar, escalar y reducir costes. Incluso cuando llegó la era digital, la mayoría de los negocios simplemente digitalizaron lo que ya existía. “Más rápido”, “más automatizado”, “más eficiente”. Pero siguiendo el manual de siempre.
La IA rompe ese manual.
No es una herramienta para mejorar el pasado, sino un nuevo sistema operativo para rediseñar el futuro. Las empresas que simplemente añadan IA a sus procesos actuales estarán desaprovechando el 90 % del potencial.
La diferencia clave es esta:
Automatizar = hacer mejor lo que ya hacíamos.
Aumentar = hacer lo que antes no podíamos ni imaginar.
Y aquí está el punto crítico:
Las empresas que solo automatizan seguirán atrapadas en el pasado.
Las que aumenten su capacidad humana con IA construirán nuevos mercados, nuevos modelos de negocio y nuevas formas de generar valor.
La IA nos permite repensar:
Este cambio no va de reemplazar personas, sino de elevarlas.
La IA no es la sustituta del talento humano: es su multiplicador.
En mis consultorías y sesiones con empresas veo exactamente lo mismo que menciona Solis: dos mentalidades están definiendo el mercado actual.
Son líderes que ven la IA como una amenaza:
Esta mentalidad conduce al inmovilismo. Se quedan en pruebas piloto eternas, sin compromiso estratégico. Este tipo de empresas quedarán rápidamente fuera del mercado.
Aquí están los líderes que entienden que cada disrupción es una ventana de crecimiento acelerado. Empresas que se están preguntando:
Estas son las organizaciones que van a liderar los próximos 10 años.
Y la clave está en un concepto que marcará la próxima etapa de la IA:
Hasta ahora teníamos herramientas. Ahora tendremos agentes.
Un agente es una IA que:
Es como si cada empleado tuviera un equipo de asistentes inteligentes trabajando en segundo plano.
Esto cambia por completo cómo diseñamos el trabajo, cómo medimos el rendimiento y cómo evolucionan los equipos. Y abre la puerta a una pregunta clave:
¿Qué harían tus empleados si liberaran un 30–40 % de su tiempo actual?
Ahí empieza la verdadera innovación.
Ahí nacen las empresas del futuro.
Un error frecuente que observo es que muchos líderes intentan controlar la IA como si fuera un departamento nuevo. Pero la IA no es un área: es un tejido que se expande por toda la organización.
Esto requiere un nuevo tipo de líder:
el arquitecto del futuro, no el guardián del pasado.
Este tipo de liderazgo implica:
Abrazar la incertidumbre
La hoja de ruta aún no existe. Se está dibujando mientras avanzas.
Crear seguridad psicológica
Sin espacio para experimentar y fallar, no habrá innovación.
Tomar decisiones con visión, no solo con métricas
Las métricas hablan del pasado.
La visión habla del futuro.
Animar a la curiosidad
La pregunta más poderosa ya no es “¿qué sabemos?”, sino “¿qué podemos descubrir?”.
Liderar con propósito
Los grandes talentos quieren ser parte de algo que tenga impacto.
El liderazgo en un mundo AI-first ya no va de dirigir equipos, sino de orquestar inteligencia: humana y artificial.
Esta es quizá la enseñanza más potente del enfoque de Solis.
Sí, la tecnología es la chispa.
Pero la transformación es humana.
Cada revolución tecnológica ha exigido que las personas cambiemos:
Sin ese cambio, la tecnología solo desbloquea una pequeña parte de su potencial.
Hoy las empresas están obsesionadas con:
Pero se están olvidando de la pregunta más importante:
¿Estamos preparados para redefinir el trabajo en sí mismo?
Porque el futuro no será:
Será algo nuevo:
humanos y máquinas cocreando valor de manera continua.
Y esto requiere un rediseño completo:
No serán las que tengan más pilotos de IA.
Ni las que hagan más pruebas.
Ni las que implementen más herramientas.
Serán las que entiendan esto:
La IA no está para mejorar el pasado, está para inventar el futuro.
Empresas que se pregunten:
Porque la IA no solo mejora procesos:
crea motores de crecimiento completamente nuevos.
Identifica procesos automatizables, pero no te quedes ahí
La automatización te da eficiencia.
La orquestación IA + humano te da capacidad infinita.
Crea un pequeño equipo interno para explorar aumento (augmentation)
No necesitas grandes inversiones.
Necesitas curiosidad y pruebas rápidas.
Rediseña roles
No pienses en puestos.
Piensa en capacidades aumentadas.
Forma a tu equipo cada semana
No esperes a que “todo esté claro”.
Forma mientras haces.
Crea un “laboratorio de experimentación”
Un espacio donde probar, fallar y aprender.
Sin esto, la innovación no sobrevivirá.
Reflexión final: el mayor diferenciador no será la tecnología, sino la mentalidad
La IA está redefiniendo qué significa trabajar, liderar y crear valor.
Pero, como recuerda Solis, la mayor disrupción es filosófica.
Las empresas ganadoras serán aquellas cuyos líderes:
Porque en un mundo impulsado por la inteligencia, la herramienta importa…
pero la mentalidad es el verdadero diferenciador competitivo.
FAQs sobre Liderazgo y Transformación AI-First
Empieza por identificar problemas reales de negocio, no por buscar tecnologías. Y designa un pequeño equipo multidisciplinar que pueda lanzar pilotos de 30–60 días con métricas claras.
Reemplazará tareas, no personas. Pero transformará radicalmente roles actuales. Las empresas que formen a su equipo a tiempo serán las que realmente crezcan.
Usarla para replicar el pasado. El objetivo no es digitalizar lo antiguo, sino inventar lo nuevo.
Pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas complejos, orquestación de IA, aprendizaje continuo y mentalidad de experimentación.
Los próximos 18–24 meses serán decisivos. Las que se muevan ahora liderarán la próxima década. Las que no, quedarán irrelevantes.
Juan Merodio
Juan Merodio es conferenciante internacional y emprendedor en innovación, IA y negocio. Con más de 20 años creando y liderando empresas, ha impartido más de 1.000 conferencias en España, Estados Unidos, Japón y Latinoamérica. Fundador de TEKDI y autor de 16 libros. Pero si algo lo define no es su currículum, sino su capacidad para ver lo que viene… y construirlo antes que nadie.
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