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Publicado el 10 de Febrero de 2017 por Juan Merodio

Todos tenemos puntos débiles, y en muchas ocasiones para convertirlos en fortalezas el camino no es sencillo. Uno de los que tenía era hablar inglés.

El inglés es una tarea pendiente que muchos tenemos desde hace tiempo, pero hace un año y medio decidí ponerle solución a pesar de llevar desde pequeño estudiando en el colegio y academias, lo que demuestra que algo no estaba bien en el sistema educativo. Pero me di cuenta que si realmente quería coger un buen nivel de inglés solo había un camino: irme a vivir a un país de habla inglesa.

La decisión no fue fácil, porque suponía desmontar toda mi vida en Madrid que tanto me había costado acomodar y empezar una desde cero, sin nada, sin conocer a nadie y sin hablar el idioma. Y dicho y hecho, vendí el coche en Madrid, dejé mi casa y me vine a Toronto.

Durante el primer año mi mujer y yo compartimos casa con una señora de 60 años para estar más inmersos en el idioma. Fue raro para nosotros porque desde hace más de 10 años vivimos solos, pero lo veíamos como una factor puntual. La convivencia fue más o menos buena, y digo eso, porque la señora tenía una enfermedad mental, no peligrosa pero si se le olvidan las cosas y a veces tenía cambios de personalidad, hasta que un día de repente sufrimos uno de sus fuertes cambios y decidió de repente que ahora quería vivir sola y nos dio 48 horas para abandonar su casa, por lo que imaginaros la situación.

Nos encontrábamos en una situación complicada ya que empezamos a mirar hoteles hasta poder encontrar un nuevo apartamente pero los precios que había eran desorbitados , pedían 500$ por noche, no había hostales libres… la razón es que justo era la semana del cine en Toronto y estaba todo lleno.

Ante esta situación pedimos ayuda a algunos amigos que teníamos aquí y gracias a ellos pudimos solucionar el problema temporalmente hasta que encontramos la que a día de hoy es nuestra casa donde vivimos solos y felices.

La moraleja que he aprendido de todo esto echando la vista atrás es muy positiva, ya que a pesar de haber pasado momentos muy difíciles en un nuevo país donde las cosas cuando llegas no son fáciles, he visto como he pasado en un año y medio de no hablar inglés a poder ver películas, hablar con gente nativa con una fluidez aceptable incluso a dar alguna conferencia, además de haber hecho grandes amigos, aprender de un mercado desconocido para mí y convivir con múltiples culturas.

Personalmente el precio que he pagado por todo esto es mínimo si lo comparo con los beneficios que me ha reportado y que me seguirá dando en los próximos años tanto a nivel personal como profesional.

Empezar desde cero y superar ese miedo que muchas veces te frena, siempre es una buena idea, lo volvería hacer mil veces más, de hecho estoy convencido que en breve lo volveré a hacer.

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Esta entrada fue publicada en JuanMerodio Vlog y etiquetada como por

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Un Comentario para Empezar desde 0

  1. Hola, Juan,
    Muy motivador tu post, hay que perder el miedo y aceptar la incomodidad, para lograr grandes cosas.

    Un abrazo!

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