
Seguro que habéis oido hablar de la promoción Fanta Robertus que la compañía ha puesto en marcha con un gran despliegue de medios, entre ellos TV, y donde mediante un concurso sorteaban a aprender con los mejores en San Francisco a ser Community Manager, Surfer y Dj, y de nuevo una gran empresa vuelve a meter la pata hasta el fondo en su gestión de sus campañas de Social Media (recordad el caso de Nestle o Domino´s Pizza).
¿Qué es lo que ha pasado?
Pues que la marca Fanta no ha sido consciente del poder de los usuarios en la red (y mira que se repite por todos lados), los ha subestimado, los ha intentado controlar y ello ha llevado a un movimiento paralelo creado por los usuarios contra la propia marca y favorecer a la competencia más directa.
Entre las distintas acciones que recriminan los usuarios a Fanta están el haber borrado mensajes, bloqueado a usuarios, haber realizado supuestamente “tongo” en el concurso y no respetar y cumplir las bases legales marcadas inicialmente.
Tras estas acciones de “prepotencia” de Fanta, los usuarios decidieron crear un grupo en Facebook llamado Fantongo donde a día de hoy ya hay más de 450 personas (y creciendo) hablando negativamente de la marca y además se creó en Twitter el hashtag #fantongo donde se está haciendo lo mismo.
La página en Facebook oficial de Robertus Fanta tiene a día de hoy 2.000 seguidores y la de Twitter (@RobertusFanta) es de reciente creación y tiene pocos seguidores, por lo que fijaros que la página creada paralelamente por los usuarios ya tiene 1/4 parte de sus usuarios en mucho menos tiempo, lo que me hace plantearme ¿quienes son mejores gestores del Social Media, los usuarios o quienes gestionan el canal de Fanta? Por mi parte creo que la respuesta está muy clara, el poder lo tienen los usuarios.
Otra pregunta que me plantea está equivocada gestión de Fanta es, ¿qué credibilidad le puede dar Fanta a un usuario que quiere aprender con ellos a ser Community Manager cuando ni siquiera el propio equipo de Fanta lo sabe hacer bien?
Y como de todo siempre se puede sacar algo bueno, el caso de Fanta Robertus nos ayudará a aprender qué es lo que no debemos hacer nunca en nuestras campañas en Social Media.
Vía: GabyCastellanos.com


